Introducción
En la Fundación Sandra Salgado Montells compartimos una misma mirada con centros educativos que, como la Fundación El Llindar, sitúan a la persona en el centro y ofrecen itinerarios formativos adaptados a jóvenes que no han encontrado su lugar en el sistema educativo tradicional. La colaboración con El Llindar nos permite dar continuidad a procesos educativos con sentido, acompañando trayectorias que necesitan tiempo, confianza y oportunidades reales. La historia de Pedro es un claro ejemplo del valor de este trabajo compartido.
Pedro llegó a El Llindar en el curso 2019-2020, después de no haber finalizado la ESO en el instituto. Allí encontró una manera de hacer y de aprender diferente. Se sintió escuchado e interpelado a decidir sobre su propio camino. Empezó a pensar con las manos y a despertar el deseo de formarse en el ámbito de la automoción. Descubrió que, más allá del aula, el taller era un espacio idóneo para hacerse preguntas, desarrollar competencias relevantes para su formación y soñar con su futuro. Y, sobre todo, para acercarse a un ámbito que, desde pequeño, le había apasionado: el motociclismo.
Antes de terminar el primer curso, Pedro ya se había dado cuenta de que había tomado una buena decisión. El método de alternancia entre formación y trabajo en un entorno real de trabajo le resultaba verdaderamente motivador y tenía ganas de progresar y seguir aprendiendo. Por ello, durante el curso 2020-2021 decidió continuar con el segundo año de la formación. Durante esta etapa formativa, Pedro no solo adquirió conocimientos técnicos, sino que también mejoró su autoconcepto y definió en qué ámbito quería desarrollarse profesionalmente. Antes de finalizar el curso, tenía claro que quería seguir estudiando.
Es en este momento cuando conoció a la Fundación Sandra Salgado Montells y, gracias a su apoyo, pudo matricularse en el primer curso del Ciclo Formativo de Grado Medio en Carrocería en la Escuela de Formación Profesional Montlau (Barcelona). A medida que avanzaba en las distintas etapas formativas, los resultados académicos de Pedro fueron cada vez mejores. Esto le permitió realizar las prácticas en el centro Porsche de Barcelona y, posteriormente, conseguir un empleo como auxiliar de formador en la escuela de automoción de El Llindar.
Durante todo este tiempo, el apoyo de la Fundación Sandra Salgado continuó presente. El patrocinio de la Fundación permitió a Pedro finalizar el Ciclo Formativo de Grado Medio y, posteriormente, cursar un Ciclo Formativo de Grado Superior en Automoción en el mismo centro, que finalizó en junio de 2025.
Pedro explica con satisfacción que estos últimos años de formación no han sido fáciles. Ha tenido que hacer verdaderos malabarismos para compaginar los estudios, las prácticas, los proyectos de fin de grado y el trabajo. En todo momento ha sido consciente de que la beca le ofrecía la oportunidad de estudiar en uno de los mejores centros formativos de España y de que los conocimientos adquiridos eran imprescindibles para trabajar en el ámbito que le apasiona. Saber que se encontraba en un momento clave para su formación y su futuro profesional le ha dado la energía y la perspectiva necesarias para seguir adelante.
Actualmente, Pedro continúa trabajando en El Llindar y quiere formarse para ser docente en el ámbito de la automoción, con la voluntad de acompañar a jóvenes que, como él, han encontrado en la automoción el deseo que les faltaba en el instituto. Próximamente, le gustaría cursar el Máster de Formación del Profesorado.

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